Que no te asusten ni la letra ni el sendero de palabras pues, amigo, para la sed de saber, largo trago.
Retorna tanto como quieras que aquí me tendrás manando recuerdos.


jueves, 24 de enero de 2013

Modesto Martínez Gutierrez de Pacheco: Médico, Militar y Político.

Don Modesto Martínez Gutiérrez de Pacheco nació en Medina de Pomar (Burgos) en fecha no publicada. Lo más probable es que fuese alrededor de 1840, reinando Isabel II y durante la primera carlistada. Su padre, Don Juan Martínez Conde, médico de la localidad, falleció de Cólera en la en la epidemia del año 1855 (según la obra de Julián Sainz de Baranda) o en una del año 1885 (según “202 Biografías Académicas”) aunque esta última parece ser una infección de errata.

Modesto se hizo Bachiller en Artes en Valladolid. Cursó la carrera de medicina en la Universidad Central, obteniendo su título de Licenciado en 1860 y al año siguiente el doctorado.

En ese mismo año (1861) ingresó en el Cuerpo de Sanidad Militar, en el que al cabo de doce años, 1873, alcanzó el grado de Subinspector de segunda clase (equivalente a Coronel). Obtuvo la Cruz de Emulación científica y más adelante, por meritos de guerra, la de Carlos III, que permutó por la Encomienda de Isabel la Católica. Participó en diferentes acciones durante la tercera guerra carlista y por su excelente comportamiento obtuvo dos Cruces Rojas de Mérito Militar.

Uniformes españoles 1885

En Sanidad Militar desempeñó diversos puestos, tales como Profesor de la Academia, Vocal ponente de la Junta especial, y en representación del Cuerpo fue durante muchos años Vocal del Real Consejo de Sanidad y promotor del Centro de Estadísticas del Ministerio.

En 1891, como Subinspector de primera clase, pasó voluntariamente a la situación de reserva especial, acogiéndose a lo dispuesto por un Decreto promulgado ese mismo año para dar agilidad a las Escalas.

Antes había asistido como Delegado al VII Congreso Internacional de Higiene, reunido en Londres.

En 1873, es decir, durante la primera república, inicia su actividad en la política y fue elegido por primera vez Diputado sin abandonar su puesto militar. Parece que continuó en primera línea política hasta que en 1893 fue elegido Senador por Santander, renovando el puesto hasta su muerte. Las parcas biografías no nos indican su afiliación política, pero viendo el obituario que le dedica el periódico libera "El Globo" puede que tuviese esa filiación. Lo que se ve reforzado por la expresa mención a Emilio Castelar (1832-1899) que fue presidente del gobierno durante la primera república. 

¿Cómo era la política entonces? Debemos recordar que eran los años del “turnismo” entre Sagasta, liberal, y Cánovas del Castillo, conservador. Es este tipo de elecciones solían votar varones mayores de 25 años y, bueno, eran como era, ya me entienden.

Al final adjunto los enlaces con la página del Senado que detalla la trayectoria de este Medinense. Siento decir que no ocurre lo mismo en la del Congreso de los Diputados.

Se ocupó de diversas tareas, tales como el establecimiento de un Lazareto en La Coruña, la lucha contra el paludismo en Cartagena y su comarca o la reforma y reorganización del Cuerpo de Sanidad Marítima. Por ellas le fue concedida la Gran Cruz de Isabel la Católica.

Quizá por su experiencia vital tuvo siempre una especial preocupación por la Higiene y en sus destinos dictó órdenes respecto a la vacunación antivariólica en los Cuarteles, el seguimiento de ésta en la población y demás aspectos afines.

Fue fundador, entre otros con Méndez Álvaro (Nota al pie), de la Sociedad Española de Higiene. En 1871 la Real Academia de Medicina le otorgó el titulo de Académico correspondiente al premiarle una obra que publicó un año antes. El 7 de marzo de 1889 fue elegido Académico numerario en la vacante del Dr. Santero, fallecido meses antes. Le propusieron los Académicos señores Pulido, Fernández Caro, Cortejarena, De la Fuente, Taboada e Iglesias (Secretario de la Corporación).

Tomó posesión de su Sillón el día 17 de abril de 1892 con un discurso en que trataba magistralmente de diversos problemas de tipo demográfico en España. Le correspondió la Medalla núm. 7.

En edad todavía prometedora, dadas su fortaleza física y su integridad mental, falleció el día 20 de diciembre de 1898. (¿Quizá rondando los sesenta y pico años?)Tanto él como su padre disponen de calles en Medina de Pomar.

Publicaciones:
Discurso de ingreso en la real academia nacional de medicina: "De las causas de carácter higiénico que pueden influir en la pequeña densidad de la población de España".
Tratado elemental de las enfermedades de los oídos. Madrid, moya y plaza, 1873
Discursos leídos en la sesión inaugural del año académico de 1887 a 1888 en la sociedad española de higiene. José Parada y Santín y Modesto Martínez Pacheco.
El vértigos de Meniere. (Madrid, 1878. Imprenta de Alejandro Gómez Fuentenebro)

Bibliografía:

“202 Biografías Académicas”, Valentín Matilla Gómez, Real Academia Nacional de Medicina, Madrid, 1987.
“Apuntes Históricos sobre la ciudad de Medina de Pomar” de Julián García Sainz de Baranda.
Senado de España:




Transcripción de "EL GLOBO":

"El doctor D. Modesto Gutiérrez Martínez Pacheco, que falleció ayer en Madrid repentinamente, era uno de esos hombres á quienes no suele abrumar con sus alabanzas la prensa, y en loor de quienes no suele despoblarse de adjetivos el Diccionario, tal vez porque lo merecía mucho más que otros. El doctor Martínez Pacheco era un hombre Ilustre de verdad, y por consiguiente, modestísimo.

Habla alcanzado altísima graduación en el cuerpo de Sanidad Militar, y muchos de sus amigos lo ignoraban. Era presidente y fundador de la benemérita Sociedad Española de Higiene, y pocas veces hablaba de ello en privado; pero sabía hacerlo en público para conseguir en el terreno de los hechos sus ideales bienhechores de la humanidad. Era un personaje de grande y positiva influencia política y jamás se le vio rodeado da amigotes y de interesados admiradores que formasen á su alrededor una de esas camarillas ó coteries tan frecuentes en nuestras costumbres políticas y sociales.

Tenía convicciones muy sólidas y profundas y no acostumbraba hacer alarde ni ostentación de ellas, ni pregonar la fidelidad con que en toda su vida conservó los principios de su partido y la adhesión inquebrantable al jefe. Este, el Sr. Castelar, dijo una vez en el Congreso, y todo el mundo asintió á su dicho, que uno de los cargos de conciencia que tenia desde que estuvo en el Poder y al frente de la nación, era el de no haber hecho ministro al doctor Martínez Pacheco, seguro como estaba el eminente repúblico de que nuestro particular y querido amigo fallecido ayer, hubiera prestado en el Ministerio grandísimos y relevantes servicios a la nación, tan necesitada entonces y ahora de hombres útiles, prácticos, activos y capaces de poner al servicio de su actividad una cultura extensa y profunda y una integridad moral a toda prueba.

Además, era el Sr. Martínez Pacheco uno de los hombres más apreciados en la sociedad madrileña, donde contaba grandes y generales simpatías por sus excelentes condiciones de carácter, su exquisita corrección y su amabilísimo trato personal. Nosotros tuvimos la honra de tratarle íntimamente, y perdemos con él a un amigo verdadero y leal, así como la ciase médica pierde á un maestro eminente y la higiene pública uno de sus más celosos defensores. Parece que no pueden ser higienistas de veras los que no tengan el espíritu sano y el cuerpo robusto, como el doctor Martínez Pacheco los tenia. Por desgracia, el viejo axioma de Mens sana in corpore sano se ve realizado pocas veces en estos tiempos; y por eso es más sensible la pérdida de quien fue ejemplo vivo de él. El doctor Martínez Pacheco era representante en Cortes de la provincia de Santander, donde era apreciadísimo, por la fe y el entusiasmo con que defendió siempre los Intereses legítimos de sus electores. Descanse en paz nuestro respetable amigo."

Francisco Mendez Álvaro:
El 27 de julio de 1806 nació en Pajares de Adaja, Ávila, donde su padre era cirujano. A los 10 años se traslada a Madrid a casa de un tío para ayudarle en el comercio. Estudió después medicina, obteniendo el título de Cirujano de segunda clase en 1828 con el que logró una plaza en Pradena de la Sierra, (Logroño) y posteriormente la licenciatura en Cirugía Médica en 1835 y el título de Licenciado en Medicina en el año 1836, asentándose definitivamente en Madrid.

Colaboró en varios periódicos como El Castellano, en el que llegó a director, y El León Español, del que fue cofundador con Gutiérrez de la Vega, y que se convirtió en portavoz del Partido Moderado.

Fue director de la revista El Siglo Médico y alcalde de Madrid en 1843durante un mes escaso. Diputado a Cortes Generales por Madrid durante dos legislaturas. También presidió la Junta Municipal de Beneficencia de Madrid desde 1847 y ese mismo año fue secretario del Consejo de Sanidad del Reino, cargo en el que permaneció hasta 1854.

Como médico, Méndez Álvaro se distinguió como higienista, publicando trabajos sobre el tema en El Siglo Médico, preparando un proyecto de ley de Sanidad, tomando las primeras medidas contra el cólera y la peste, colaborando en la organización del Centro de Vacunación del Estado y asistiendo como delegado de España a conferencias internacionales sobre el tema.

Tomó posesión el 19 de mayo de 1853 como académico de la Real Academia Nacional de Medicina, ocupando el sillón ocho. Fue elegido presidente de la misma en 1864 y 1883, y vicepresidente en distintos periodos.

Falleció el 18 de diciembre de 1883 en Madrid.

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